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Paso.: Ecce Homo

Título: Ecce Homo.

Autor (época, siglo): Anónimo Escuela popular de Gregorio Fernández. Siglo XVII.

Ubicación y procedencia: Iglesia de San tirso. Procedía de la Cofradía de la Vera Cruz.

Material (estado de conservación y medidas): Buen estado.   1,30 cms.

Función en la cofradía y en la Semana Santa de Sahagún: Sale en la procesión de la tarde el día de Jueves Santo.

Descripción (y restauraciones):

El Ecce Homo o paso de la Flagelación de Cristo representa a Jesucristo atado a la columna con el cuerpo ensangrentado y cabizbajo, pensando en su propia Pasión ya que pronto llegará a la tragedia de su muerte.

Sale en la procesión de la tarde del Jueves Santo de la iglesia de San Lorenzo, aunque antiguamente lo hacía de la de San Tirso, que era la sede, y también la organizadora de esta celebración la Cofradía de la Vera Cruz cuyos hermanos también sacaban  en esta tarde otros pasos como el de La Oración del huerto de los olivos, La Soledad, Cristo con la cruz a cuestas y Nuestra Señora de las Amarguras, según el P. Albano García Abad, que tan bien estudió nuestra Semana Santa. Probablemente esta es la cofradía más antigua de Sahagún, ya documentada en el siglo XVI (a partir de 1543), pero con referencias que pueden alargar su existencia a finales de la Edad Media. Ahora está unida a la de Jesús Nazareno, aunque se mantienen algunas de sus costumbres, ropas, etc.

En los siglos XVI y XVII tenía casa y ermita cerca de “la iglesia parroquial de Nuestra Señora La Nueva”. Hoy se custodian sus pasos en la iglesia de San Tirso, junto a las ruinas del monasterio benediction de San Benito o Domnos Sanctos.

La talla es de tamaño natural ligeramente inferior, de madera policromada, obra de mediados del siglo XVII, de un seguidor del imaginero vallisoletano Gregorio Fernández. Está bien conservada, con las carnaciones pulimentadas y el paño bien estofado. Borbotones e hilos de sangre cubren toda la superficie del cuerpo, resultado de los latigazos recién aplicados con feroz saña. El cuerpo tiene buenas proporciones, bien estudiada la anatomía y la musculatura, así como las manos, con proporción mesurada.

La cabeza, con el rostro ensimismado, presenta buena factura, con los cabellos largos y barba y bigote profusos mojados por la humedad del sudor y de la sangre. Mira hacia abajo, con los párpados entrecerrados. Está maniatado a la columna, una esbelta pieza de orden toscano con fuste liso y capitel de este estilo, toda ella de color oscuro, que sobrepasa un poco la altura de la cabeza.